Así es el ciclo y la duración del celo de una gata

El celo, es el período en el que una gatita alcanzan el pico del ciclo reproductivo para aparearse y reproducirse. En los gatos este período es diferente de lo que sucede con los humanos.

En el caso de los humanos, las mujeres tienen ciclos menstruales periódicos y muy marcados, en el caso de los gatos no podemos hablar de ciclo menstrual y hay que hablar de estacionalidad real.

El período reproductivo de una gata dura desde prácticamente el inicio de la primavera hasta el principios de otoño.

Las gatas no ovulan, aunque si que es cierto que en algún momento pueden sacar algo de sangre por su parte trasera. Las gatas tienen una especie de ovulación inducida, por el macho que coincide con ciclos de celo que duran de 5 a 7 días.

Una vez finalizados estos 5-7 días vendrá una pequeña pausa (10 días más o menos)) y volverán a estar activas. Después de estos días se vuelven a repetir los síntomas y comportamientos de tu gata ya que vuelve al pico máximo.

Por lo tanto, el celo de una gata dura entre 5 y 7 días con pequeñas pausas de 10 días que la gata va a estar más tranquila.

¿A qué edad una gata tiene su primer celo?

El primer celo, que señala la entrada en la pubertad o la edad de madurez sexual y reproductiva de un gato, se produce a los 6 meses aproximadamente. En algunas razas se puede anticipar hasta el cuarto mes de vida, en otras se retrasa unos meses, pero básicamente lo que se cree que es todavía un cachorro es en realidad ya un gato capaz de reproducirse.

¿Cómo reconocer el celo en una gata?

Como no hay ovulación o menstruación, o pérdida de sangre, la única manera de reconocer el inicio del celo en una gata es por su comportamiento.

El cambio de actitud de una gata que entra en el período de celo es de hecho repentino y se caracteriza por repetidas vocalizaciones, intensas y muy fuertes, por una tendencia, incluso en algunas hembras, a marcar el territorio y un cambio de actitud que se vuelve más juguetón, con una mayor demanda de atención, mimos e instinto de ronroneo más a menudo de lo habitual.

Y si queda alguna duda, sólo hay una cosa que hacer: tratar de acariciar al gato al final de su espalda. Si nuestra gata se baja abriendo las patas, es la señal de que el celo ha comenzado realmente.

¿Qué hacer con una gata en celo?

La respuesta a la pregunta de qué hacer con una gata en celo depende esencialmente de si queremos que se reproduzca dándonos otros gatitos o no.

En caso de querer que la gata tenga descendencia

Si queremos que nuestra gata se reproduzca sólo podemos dejar que la naturaleza siga su curso.

El primer celo atraerá a un buen número de gatos machos que lucharán entre sí en verdaderas peleas nocturnas para ganar el derecho a aparearse.

Una vez que el apareamiento ha tenido lugar, comenzará la gestación, que dura unos 60 días: después del nacimiento, la gata amamantará a los gatitos durante aproximadamente otro mes, al final del cual la gata estará de nuevo lista para afrontar el celo.

En caso de NO querer más gatitos

Si, por otro lado, no quieres que tu gatita se quede embarazada, hay dos soluciones posibles.

La primera es la llamada esterilización: una intervención considerada ahora como rutinaria, que puede ser realizada por cualquier veterinario certificado, no es dolorosa y no tiene consecuencias en la vida futura del gato.

Idealmente, sería bueno proceder a la esterilización al inicio del primer celo, pero siempre es el veterinario de confianza el que debe opinar sobre la conveniencia y el mejor momento para llevar a cabo esta breve intervención quirúrgica.

La segunda son terapias hormonales que se aplican administrando ciertos medicamentos que bloquean el celo. También en este caso, lo mejor es contactar con su veterinario de confianza ya que podrá explicarte con detalle las contraindicaciones de esta terapia.

Qué hacer y como convivir con una gata en celo

Una gata en celo es una bomba nuclear de tu casa. Convivir con una gata en celo puede resultar complicado. Su comportamiento va a ser mucho más activo y en algún punto llegan a sufrir. Y esto se traslada a la gente y animales que la rodean.

En el siguiente post hemos preparada una serie de acciones que puedes llevar a cabo para calmar el celo tu gata para tener una mejor convivencia en casa.

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