Intolerancia y alergia a la lactosa en los gatos

Intolerancia y alergia a la lactosa en los gatos | Hora Gatuna

Muchos gatos al igual que los humanos son intolerantes a la lactosa. Aunque los gatos de pequeños pueden beber leche materna, igual que los humanos, de mayores puede que no generen una intolerancia a la lactosa debido a la falta de lactasa.

Durante su étapa de recién nacido el gato se alimenta de la leche materna. Esto hace que su sistema digestivo genere una encima llamada lactasa. Esta se encarga de transformar en nutrientes la lactosa que tiene la leche.

A medida que un gato se hace mayor y se inicia el destete, su sistema deja de generar esta encima. Y esto hace que la leche que ingiere el gato pase directamente al intestino grueso sin ser digerida. Allí se fermenta y genera una serie de problemas en tu gato.

Síntomas de la intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa puede presentarse de muchas formas en un gato. Y los síntomas puede ir desde náuseas y vómitos, gases y diarrea a hinchazón de la zona abdominal y fuertes dolores en la zona abdominal.

Síntomas de la alergia a la lactosa

La alergia a la lactosa puede derivar a la intolerancia a la lactosa. Los síntomas de la alergia a la lactosa son fuertes picores y urticaria, dificultades para respirar, tos, vómitos, diarreas, disminución de la tensión arterial y dolo de estómago que harán que tu gato tenga maullidos repentinos.

Ante este panorama lo más indicado es tratar de evitar la lactosa en los gatos para no tener problemas desagradables.

Comentarios